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domingo, 26 de octubre de 2014

Qué hacer cuando nos falla la conexión de red

Problemas de la conectividad 3
Los problemas de conectividad pueden tener múltiples causas. Sin embargo, una vez identificado el fallo, subsanarlo no tiene por qué ser difícil. En este práctico te ofrecemos los consejos necesarios para resolver estos problemas.

Incidencias en la conexión a Internet

Paso 1 . No funciona Internet ¿qué hago?

Si hemos perdido la conexión a Internet momentáneamente, lo primero y principal es comprobar que el router sigue encendido y con la luz de ADSL activada. Puede que la línea haya perdido la conexión con la central y resolverlo sea tan sencillo como reiniciar el router ADSL. Si tras un par de minutos vemos que sigue sin funcionar, es el momento de comenzar a buscar otras causas.
Para empezar, identificaremos si el problema se limita al navegador o recae en toda la conexión. Así, probaremos si el correo o la mensajería instantánea también han dejado de funcionar. Si funcionan, es posible que reiniciando el PC se resuelva el problema o que el fallo se localice en el cortafuegos de nuestra suite de seguridad.
Problemas de la conectividad
En caso de que todo haya dejado de funcionar, podemos pulsar Tecla de Windows + R para cargar la caja de Ejecutar, donde escribiremos cmd y pincharemos en Aceptar. Con el intérprete de comandos delante podemos teclear el siguiente comando: ping www.google.es. Si no hay conexión de ninguna clase, se nos indicará que el host de destino no es accesible, mientras que en caso contrario se nos informará de los milisegundos que tardan en llegar los paquetes al servidor de la web de Google.
En caso de que no lleguen paquetes, lo más probable es que tengamos un conflicto con la línea ADSL o el router (dos pasos más adelante), con la conexión de red hasta el router (ver apartado de conexión WiFi), con las DNS del equipo (ver recuadro adjunto) o con la configuración del PC (paso siguiente).

Paso 2. Configuración del ordenador

A la hora de comprobar el porqué de los fallos de nuestra conexión, comenzaremos por verificar que tenemos correctamente asignada una IP. Si nos fijamos en el icono de red de Windows 7, junto al reloj, podemos pinchar sobre él y seleccionar la opción Abrir Centro de redes y recursos compartidos. Al hacerlo, aparecerá una ventana que nos mostrará el estado general de la conexión a Internet, aunque, si hemos llegado hasta este punto, lo más probable es que el icono de Internet nos aparezca desactivado.
Problemas de la conectividad 2
Por ello, el punto de partida será pinchar sobre el adaptador (Conexión de área localConexión de red inalámbrica), con lo que se nos mostrará la ventana de propiedades del adaptador. Aquí, pulsaremos en Diagnosticar, con lo que Windows reinciará el adaptador, limpiará la caché de conexiones y refrescará la IP del router. Si lo anterior no funciona, puede que el problema se encuentre en el router o en la conexión con él.

Paso 3. Problemas de ADSL y router

Gran parte de los errores de acceso Internet se producen por el cable telefónico que trae la señal ADSL y, en menor porcentaje, por elrouter.
En caso de que veamos que el router es incapaz de sincronizar con la línea (la luz ADSL frontal parpadea lentamente o está apagada), verificaremos que cada teléfono o dispositivo conectado al teléfono (alarmas, descodificadores, etc.) cuenta con su correspondiente microfiltro, teniendo presente que no puede haber más de 3 microfiltros en total. En algunos casos, incluso, podemos probar a desconectarlos todos por si el fallo fuera de uno de estos elementos. Si tras reiniciar el router un par de veces seguimos sin poder sincronizar la línea, habrá que llamar a nuestro operador, pues quizá se deba a un fallo del cableado externo.
Problemas de la conectividad 3
En el caso de que tengamos sincronización con la central, pero no Internet, podemos empezar por restaurar la configuración completa del router con el CD de instalación original o con los parámetros indicados por nuestro operador. En caso de que las cosas sigan igual tras la restauración, puede ser debido a un problema de enrutado en la infraestructura del operador, algo sobre lo que no podemos actuar, por lo que podemos llamar a su centro de atención al cliente para comprobar que no hay incidencias sobre nuestra línea.

Errores en la conexión WiFi

Paso 1. Conexión imposible

Si nuestro portátil o smartphone ha dejado de conectarse a nuestra red WiFi y no hay forma de que recupere la conexión, puede haber diversas causas. Lo primero que haremos y que suele resolver el problema en el 80% de los casos, es reiniciar nuestro ordenador/teléfono y apagar/encender nuestro router WiFi. Tras un par de minutos todo debería de volver a funcionar correctamente de nuevo.
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Si no es así, nos aseguraremos de que tenemos activada la radio WiFi en el portátil (según el fabricante, se hará mediante un interruptor, una combinación de teclas o un software instalado en Windows) para después pinchar sobre el icono de la barra de tareas en forma de escala de señal, lo que desplegará una lista con las redes WiFi detectadas. Aquí comprobaremos que nuestra red aparece listada e intentaremos conectarnos a ella pinchando en Conectar. Si a pesar de esto sigue sin producirse la conexión, tendremos que asegurarnos de que la clave que estamos introduciendoes la correcta.
Si nuestra red no aparece listada, o aunque aparece correctamente no hay forma de que se conecte, habrá que revisar el punto de acceso como indicamos dos pasos más adelante.

Consejos para acabar con el ruido de tu ordenador

Silencia tu PC Intro
De todos los inconvenientes asociados a los ordenadores, el ruido es uno de los que antes o después salen a relucir. Su origen es fácil de localizar, pero no de eliminar o reducir. Las partes móviles de un PC son básicamente los ventiladores y los motores de distintos componentes, como la unidad óptica o los discos duros.
Incluso sistemas aparentemente silenciosos como los de refrigeración líquida generan ruido debido a la bomba de agua y al ventilador para el radiador. Como fuente de ruido indirecto están las vibraciones que se originan en los componentes móviles, como tornillos mal ajustados, chapas metálicas o de plástico con holguras, o incluso los transformadores de alimentación.
Antes de entrar en materia y explicaros qué podemos hacer para reducir el ruido de cualquier PC queremos dar las gracias a Sistemas Ibertrónica por proporcionarnos todo el material que hemos utilizado en este práctico.

NIVEL:AVANZADO

Cómo ocultar el ruido con eficacia

Si no puedes con el enemigo, ignóralo o tápalo. Existen métodos precisamente para ocultar el ruido aunque no hayas eliminado la fuente del mismo. Ya sea para la caja entera, o para componentes por separado, existen soluciones que mejorarán el comportamiento acústico del equipo.

Paso 1. Opta por el aislamiento acústico

Una posible solución al tema del ruido no es eliminarlo, sino «taparlo». Y para ello nada mejor que un kit reductor de ruido como el queBeQuiet tiene en su catálogo. Se trata de planchas de un material fonoabsorbente que hay que instalar en la caja, con un trabajo sencillo pero tedioso de corte de las planchas para adaptarlas a los huecos y superficies del interior.
Eso sí, ten cuidado de no tapar las rejillas de ventilación de los ventiladores o tendrás problemas de temperatura en el interior. Para cortar las planchas, es suficiente con un cúter bien afilado. Y recuerda hacer un croquis en papel para planificar el trabajo antes de empezar a cortar, porque, si te equivocas, no será fácil rectificar.
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Hay kits de cuatro o cinco planchas, dependiendo del tamaño de la caja, lo cual se traduce en tener que usar más o menos material. Si la caja es grande, incluso tendrás que usar dos planchas para cubrir cada una de las tapas laterales.
Es importante que el material sea lo más grueso como sea posible para que resulte más aislante. La forma de instalarlo es mediante el adhesivo que tendrás que dejar listo retirando el papel protector de una de las caras. Una vez usado, será complicado reutilizarlo.

Paso 2. Aleja el ruido

Hay una solución radical para aquellos que no quieran usar materiales fonoabsorbentes ni otras alternativas para eliminar el ruido generado por un ordenador. Esta solución implica, no tanto eliminar el ruido, sino hacer que no sea audible. Es un tanto atípica, y puede que pienses que es una artimaña poco ortodoxa, pero os podemos asegurar que funciona para la mayoría de las necesidades puramente «informáticas».
Se trata de usar una conexión de escritorio remoto atacando el equipo «gordo» desde un portátil a través de una conexión de red, preferiblemente cableada o PLC, para que la velocidad de respuesta sea la máxima que sea posible. Podrás usar la mayor parte de las aplicaciones, salvo aquellas que tengan que ver con gaming o multimedia, en las que la conexión RDC no resulta especialmente eficiente en cuanto a tasa de frames.
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Para usos multimedia «remotos» puedes instalar un servidor multimedia en el equipo y conectarte a él mediante tecnología DLNA en el televisor o en una consola de videojuegos. El truco es atacar al equipo remoto desde uno silencioso, ya sea un portátil o un ordenador con una configuración modesta, con disipación pasiva, por ejemplo.

Paso 3. Aísla tu disco duro

Si es el disco el que genera más ruido del deseado, existen cajas, como la Scythe utilizada, capaces de eliminar molestos sonidos de aceleración/desaceleración de los platos, o el producido por el movimiento de los cabezales yendo de un lugar a otro.
Y lo que es más importante, también integran sistemas antivibración que aíslan la caja del disco para evitar que las vibraciones propias del giro de la unidad a elevadas velocidades se propaguen a la caja del ordenador. Se trata de cajas que también tienen como misiónrefrigerar el disco.
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Su funcionamiento es sencillo y básicamente lo que hace la caja es ajustarse perfectamente a la superficie del disco, haciendo de disipador y al mismo tiempo aislante del ruido. Se instala en una bahía libre de 3,5’’, con mucho cuidado de atornillar bien cada fijación para que el sistema antivibración funcione correctamente.

Pásate al estado sólido

Si quieres eliminar por completo el sonido procedente del disco duro, tienes una solución radical: pasarte a un disco SSD. Sacrificarás capacidad, pues por encima de 256 Mbytes los precios de los discos de estado sólido son seriamente prohibitivos, pero eliminarás las vibraciones propias de las partes móviles (no tienen), y el de aceleración-desaceleración o movimiento de los cabezales, que no existen.
Si necesitas mayor capacidad de almacenamiento, tendrás que recurrir a unidades externas USB o a internas adicionales con tecnología magnética, o a unidades NAS en red, con la ventaja de que estas últimas podrás instalarlas en ubicaciones donde no oigas el ruido que hacen las unidades.
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Decántate por la refrigeración pasiva

Ocultar el ruido es una solución que puede servir en muchas ocasiones, pero es más efectivo cambiar los sistemas de refrigeración activa por otros de tipo pasivo, entendidos por aquellos que no tienen ventilador alguno que origine ruido. Es una solución delicada en tanto en cuanto si te equivocas en el dimensionamiento de los disipadores acabarán por saturarse y alcanzar temperaturas muy elevadas al cabo de poco tiempo, o cuando el procesador o la GPU está bajo cargas de trabajo elevadas.
Hay soluciones pasivas prácticamente para sustituir la refrigeración de cualquier componente en el PC, tanto para el chipset como para el procesador o la tarjeta gráfica. En cualquier caso, la refrigeración pasiva total es complicada. Al no contar ni con un ventilador como mínimo para la caja, el calor acumulado en el interior acabará por aumentar. Y es que el aire es muy mal conductor térmico y tiende a embolsarse salvo que haya una corriente activa que lo mueva.

Paso 1. El procesador

Es complicado usar refrigeración pasiva para el microprocesador, salvo que se trate de un procesador de bajo consumo, con un TPD de menos de 45 W. Los sistemas Atom, por ejemplo, sí tienen la opción de valerse de refrigeradores pasivos, pero las CPU de sobremesa son más problemáticas.
La única solución medianamente pasiva es usar refrigeración líquida con un radiador ubicado fuera de la caja suficientemente grande como para no necesitar de ventiladores para que el agua se enfríe. Como término medio, tenemos soluciones de refrigeración líquidacomo la Asetek 550LC, muy fáciles de instalar como sustitutos del ventilador normal de la CPU, con un radiador que se acopla en el hueco del ventilador trasero de la caja de 12 cm de diámetro.
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De este modo, se deja margen para elegir un ventilador con más libertad que en el caso de los disipadores para CPU. Si eliges un ventilador de calidad extrema, el nivel de ruido será mínimo, por debajo del nivel de ruido medio en una sala en silencio.
La instalación del bloque de agua en la CPU es similar a la de cualquier ventilador de CPU. Primero hay que colocar en su sitio la placa donde se fijarán los cuatro tornillos de sujeción, sin más complicación que ir ajustando las fijaciones de rosca progresivamente para evitar que haya mucha presión en una esquina de la CPU y poca en el resto. No te olvides de la pasta térmica.

Paso 2. El chipset

Contrariamente a lo que se pueda pensar, el chipset se calienta, y mucho. Generalmente, los fabricantes usan sistemas pasivos para solventar su refrigeración, pero en muchos casos ofrecen también un ventilador adicional para instalar encima en caso de que la temperatura suba mucho. La solución que proponemos es de tipo pasivo también, pero mucho más eficiente, gracias a su excelente radiador y sistema de heat pipes de contacto directo.
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Como paso previo, tendrás que quitar el disipador que ya hubiera para instalar el Xigmatek en su lugar con cuidado para que la unión entre el heat pipe y el chip sea firme. Debido a su altura, puede que haya conflictos con otros componentes en el PC; tenlo en cuenta. Y no te olvides de poner algo de masilla térmica en el chip, sin que rebose.

Paso 3. La tarjeta gráfica

Las soluciones pasivas para la tarjeta gráfica son difíciles de implementar debido a las extremas exigencias que los modelos de gama alta tienen en cuanto a disipación de calor. Pero si eliges una tarjeta de gama media o baja, puedes sustituir el ventilador integrado por una solución pasiva con relativa facilidad sin comprometer la temperatura del sistema.
El primer paso es quitar el sistema de refrigeración instalado. No es tan complicado como parece y pasa por encontrar los fijadores de plástico o los tornillos de sujeción y retirarlos para dejar al descubierto el PCB. Luego tienes que identificar los chips de memoria e instalar los disipadores incluidos en los kits o comprados aparte.
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En este caso, con el kit Zalman VNF100 vienen de serie. El último paso es instalar el soporte para el disipador y el disipador propiamente dicho. En esta ocasión, se usa un sistema de heat pipes muy eficiente. Y no te olvides de la masilla térmica; en este caso es crucial.

Paso 4. La fuente de alimentación

En la fuente de alimentación suele haber un ventilador para eliminar el calor generado en las etapas de transformación de corriente alterna a continua. Y este ventilador puede ser el que desbarate un plan de reducción de ruido perfecto. Por fortuna, existen fuentes de alimentación totalmente pasivas que directamente eliminan cualquier atisbo de ruido por parte de la fuente.
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En este caso, contamos con el modelo Seasonic X460FL Gold Fanless. La instalación es evidente y pasa por quitar la fuente que ya estuviese instalada y cambiarla por la nueva. El proceso es fácil, sobre todo si la solución es totalmente modular como esta. Así no habrá cables que molesten. La única precaución es hacer que encajen bien los tornillos de fijación de la fuente a la caja. Atornilla poco a poco y progresivamente todos, sin apretar completamente ninguno hasta que todos hayan enroscado. Después, conecta los cables modulares que necesiten en la fuente.

Soluciones menos ruidosas

Si tienes una tarjeta de gama alta con refrigeración estándar, puedes tratar de sustituirla por un kit con ventiladores más eficientes y silenciosos en vez de usar una solución pasiva. Arctic Cooling tiene productos muy interesantes, con soluciones capaces de disipar hasta 400 W con ventiladores optimizados en cuanto a nivel de ruido. El modelo 6990, para gráficas de doble procesador, no supera los 0,4 sone (menos de 30 dBA).
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La importancia de la eficiencia

La eficiencia de la fuente indica el porcentaje de energía entrante que se convierte en energía útil para alimentar el equipo. A mayor eficiencia, menor cantidad de energía se convierte en calor en la fase de transformación, y por tanto menos calor se genera. En el caso de una fuente pasiva es crucial que la eficiencia sea muy alta. Y en este caso, el modelo de Seasonic está certificado como 80+, con un mínimo del 80% de eficiencia.
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El proceso de optimización del ruido

Si no puedes con el enemigo, alíate con él. En configuraciones de gama alta es complicado prescindir de los ventiladores; y para reducir el nivel de ruido, la solución pasa por usar sistemas de disipación y refrigeración óptimos.
Puedes cambiar los ventiladores de la caja por modelos con un nivel de ruido menor (menor dBA), pero sin sacrificar la presión de aire (medida en CFM). O cambiar el disipador de la CPU por un modelo con mayor capacidad de refrigeración. Lo mismo se aplica para la tarjeta gráfica.

Paso 1. Cambia los ventiladores

Lo ideal es que dispongas de una caja con preinstalación para ventiladores en ubicaciones estratégicas. El frontal, la parte trasera, laparte superior y los laterales son ubicaciones típicas para ventiladores. En el frontal para meter aire frío y los otros dos para extraer el aire caliente.
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La clave está en elegir el diámetro adecuado: 80, 95, 120 o 140 mm son medidas estándar, pero recuerda comprobar que el nivel de ruido esté en torno a los 20 dBA o por debajo si es posible. Solo de este modo te asegurarás de que estas eligiendo una solución mejor a la que pudieras tener ya. El cambio de un ventilador no requiere excesiva habilidad, más allá de atornillar las fijaciones con cuidado de no forzar los tornillos hasta pasarlos de rosca.

Paso 2. Aislantes de goma

Allí donde haya un tornillo que fije componentes como los discos duros a la caja o a otros elementos del equipo, es posible emplazaraislantes de goma para reducir las vibraciones. Sea en los discos duros, los ventiladores o la fuente de alimentación, podrás valerte de este tipo de componentes.
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Los silent blocks para ventiladores, por ejemplo, son elementos de goma que fijan el ventilador a la caja o a los disipadores absorbiendo vibraciones. Su instalación no reviste mayor complicación, salvo superar el miedo a que se rompan si se hace fuerza excesiva sobre ellos. No obstante, son más resistentes de lo que parece. Para discos duros, los mejores sistemas harán que tengas que instalar los discos en lasbahías de 5,25 pulgadas en vez de en las de 3,5 pulgadas para que el sistema reductor de vibraciones quepa. En este artículo ya hemos hablado del Scythe Himuro.

Paso 3. Un Refrigerador de gama alta

Parece una contradicción, pero, en ocasiones, un sistema de refrigeración de gama alta para la CPU, con un mayor tamaño que el estándar, ofrecerá un mejor rendimiento sonoro que uno más compacto. Recuerda que a más tamaño para un ventilador, menor velocidad de giro necesita para disipar el mismo calor y, por tanto, menor ruido se genera.
Al mismo tiempo, un refrigerador con más heat pipes y aletas en el disipador hará que el ventilador tenga que girar a menos revolucionespara mantener la temperatura constante. En el caso que nos ocupa, tenemos un BeQuiet Dark Rock Pro con doble ventilador y con un nivel de ruido de solo 12 dBA para la velocidad de giro mínima.
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Para controlar la temperatura en un procesador extremo, es complicado mantener la velocidad a 900 rpm; pero, para procesadores convencionales, sí se podrá obtener este tipo de rendimiento. A 1.250 rpm el nivel de ruido es de menos de 20 dBA, dentro del objetivo marcado.
La instalación de este refrigerador pasa por elegir el adaptador adecuado al tipo de zócalo que tengamos, instalar la base de fijación en la parte inferior de la placa y atornillar las cuatro esquinas para fijarlo correctamente. Como siempre, recuerda usar masilla térmica.

Trucos

En qué dirección sopla un ventilador

Para saber qué orientación es la correcta para un ventilador, necesitas saber en qué dirección expulsa el aire. Para averiguarlo, puedes pegar una tira fina de papel de cocina en el marco y ver hacia donde apunta cuando gire. O bien moja el dedo y compara en qué lado del ventilador notas más frío. Esa es la parte del ventilador hacia donde se expulsa el aire.

Limpia los ventiladores del equipo

Cada seis meses verifica si los ventiladores de los componentes del equipo están sucios. Si se acumulan pelusas, pueden obstaculizar el paso del aire y hacer que la temperatura suba y los ventiladores tengan que girar a más revoluciones de las normales. U obstaculizar el paso de aire del exterior al interior, lo cual hará que el ruido aumente.
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Material utilizado en el práctico

  • Reductor de ruido universal, de BeQuiet (27,41€): Conjunto formado por cinco planchas rectangulares de material fonoabsorbente con superficie adhesiva de fácil corte y manipulación. 4 planchas de 40 x 24 cm aislantes con fieltro. 1 plancha de 40 x 24 cm de espuma en panel de abeja.
  • Scythe Himuro Hard Disk Cooler SCH-1000 (29,99€): Material: aluminio. Compatibilidad: discos 3,5’’ SATA/PATA. Sistema antivibraciones. 4 bloques de goma. 790 gramos.
  • Asetec 550LC (53,57€): Sistema autónomo de refrigeración líquida. Radiador compatible con ventiladores de 120 mm. Base con bloque de agua integrado compatible con todos los zócalos. Bomba hasta 50.000 horas de uso, 26 dBa. Tubo: 31 cm.
  • Disipador Chipset Xigmatek Porter HDT-N881 (1.343€): Tecnología: heat pipe de contacto directo.
  • Zalman VGA VNF100 (23,08€): Disipador para tarjeta gráfica. Tecnología: 3 tubos de tipo heat pipe para trasladar el calor de la GPU a las láminas de aluminio donde se disipa de manera pasiva. Disipadores para memoria: sí. Dimensiones: 95 x 166 x 38,5 mm. Peso: 180 gramos.
  • Seasonic X460FL Gold Fanless (129,91€): Fuente de alimentación. Potencia: 460 W. Eficiencia: 80+. Ventiladores: No tiene.
  • BeQuiet Dark Pro (56,25€): Potencia máxima de disipación: 220 W. Nivel sonoro: 12.0 dBA (900 rpm) / 19.8 dBA (1.250 rpm) / 25.9 dBA (1.700 rpm). Número de heatpipes: 7 de 6 mm de diámetro. Ventilador: 2 x 12 cm, 1.700 rpm. Flujo de aire: 57,2 CFM / 93,3 m3/h al 100%. Presión del aire: 2,1 mm H2O. Peso (incluido ventiladores): 1.550 gramos

Mi móvil se ha mojado, ¿qué hago?

Cuando un smartphone, un móvil, o un dispositivo electrónico cualquiera se moja, lo más probable es que el agua sea devastadora con el dispositivo. Sin embargo, tenemos un corto espacio de tiempo en el que podemos actuar y tratar de reducir los daños ocasionados por el agua.¿Qué podemos hacer para salvar el móvil si se moja?
En primer lugar, hay que entender cuál es el peligro del agua para saber cómo podemos actuar para salvar el smartphone. Es decir, ¿por qué el agua es peligrosa para nuestro teléfono inteligente, y el aire no? Todo es una cuestión de conexiones. El agua es conductora de la electricidad, y ahí reside toda su amenaza. Los smartphones llevan una gran cantidad de conexiones electrónicas, y cuando el agua entra en el teléfono se comienzan a producir conexiones que no deberían producirse, llegando a provocar cortocircuitos que en muy poco tiempo pueden acabar con la vida de nuestro smartphone. ¿Cómo podemos luchar contra esto?

1.- Retira la batería

Lo primero que debes hacer cuando el smartphone se haya mojado es retirar la batería. Como hemos dicho, el agua es conductora de la electricidad pero, ¿si no hay electricidad? Efectivamente, el agua será peligrosa cuando nuestro smartphone tenga corriente eléctrica, pero cuando no la tenga, el agua no puede provocar “casi” nada. Más adelante matizaremos este casi.
Para retirar la batería tenemos varios sistemas. Si nuestro smartphone es de los que llevan batería que se puede sustituir, solo tendremos que quitar la carcasa trasera, y retirarla. Los hay que aún con carcasa trasera extraible, no permiten quitar la batería. En cualquier caso, puede que haya sistemas sencillos de retirar la batería sin complicarnos mucho. Y finalmente, tenemos los smartphones que no permiten retirar la batería, ni llevan carcasa trasera. En algunos modelos podremos encontrar rápidamente en Internet el procedimiento para quitar la batería, y si somos un poco habilidosos, quizás la podamos quitar desmontando algunas piezas del teléfono. Pero si no es así, tendremos que darnos mucha más prisa en ejecutar los siguientes pasos.
En cualquier caso, si no podemos quitar la batería, sí debemos apagar el smartphone instantáneamente, pues así reducimos el posible daño que pueda causar el agua.

2.- Evita que el agua llegue a la pantalla

Una vez que hemos quitado, si ha sido posible, la batería, el agua ya solo tiene peligro si llega hasta la pantalla y se queda alojada dentro.Es imprescindible que evitemos que el agua llegue a la pantalla. Por ello, pensemos en dónde puede estar el agua dentro de nuestro smartphones, y evitemos que el teléfono se mueva demasiado. A ser posible, pongamos el teléfono inteligente bocarriba, de manera que el agua siempre tienda a salir lejos de la pantalla. Claro está, si no hemos quitado la batería, con esto podríamos hacer que el agua fuera hacia la batería. Habrá que pensar muy bien lo que hacemos, pero el objetivo será que el agua se desplace lo menos posible para que cause el menor daño posible. Obviamente, si hemos sumergido el smartphone al completo, el agua estará en casi todos lados y será necesario actuar con todavía más rapidez.

3.- Seca el smartphone

Una vez que ya hemos hecho todo lo posible por evitar un mal mayor, hay que llegar a la acción. Es el momento de secar el smartphone. ¿Cómo? Con un secador, sin más. Lo ideal es que quitemos todas las tapas del smartphone, y dirijamos el secador a la zona en que pudiera haber más agua. El calor del secador podría ayudar a ir secando el agua. Hay que tener en cuenta que un calor extremo podría estropear el teléfono inteligente, por lo que habrá que tener mucho cuidado. Todo dependerá de la situación. Si hemos derramado un vaso de agua en el smartphone, pero muy rápidamente lo hemos secado, lo más probable es que haya muy poca agua en él, y no conviene arriesgar muchísimo con el secador a máxima potencia. Pero si el teléfono se nos ha caído a la piscina, tampoco podemos hacerle mucho mal con el secador.

4.- Llévalo a una fuente de calor, y no lo utilices

Hasta aquí llegan muchos usuarios, y después prueban a poner la tarjeta en el móvil, la batería, y a encenderlo. Al ver que arranca correctamente, lo utilizan pensando que el smartphone se ha salvado. Como en muchos casos queda agua en su interior, lo más normal es que en cuestión de horas el smartphone haya muerto. Por ello, lo mejor es llevar el teléfono inteligente a una fuente de calor, como un calefactor en invierno, o un lugar de casa en el que dé la luz del sol en verano, y dejarlo allí varios días, cuantos más mejor. Es la mejor forma de acabar con cualquier resto de agua que pueda quedar en el smartphone. Eso sí, si lo dejas sobre un calefactor, pon algo entre medias que evite que se queme, y revisa frecuentemente si el sol no está afectando al smartphone de otro modo.
Después de este proceso, entonces puedes encender el smartphone. La mayoría de los usuarios se preocupan por si su teléfono inteligente se ha estropeado, y tratan de encenderlo lo antes posible para ver si aún funciona. Eso no tiene ningún sentido. Los dispositivos electrónicos son capaces de sobrevivir siempre y cuando se sequen de la manera correcta. Un ordenador sin pantalla podría tirarse al agua, y luego sacarse, esperar a que secara por completo, y luego volver a usar sin miedo a que se haya estropeado, siempre y cuando no quede agua en su interior. Con los smartphones existe el problema de la pantalla y de no poder retirar la batería en algunos casos, pero con estas pautas aumentaremos las probabilidades de que el smartphone sobreviva de manera muy notable.

Aumenta la cobertura de tu WiFi sin cambiar de router

En los pisos más pequeños no suele haber problemas, pero, si nos alojamos en una vivienda con varias plantas, una casa grande o un piso con multitud de obstáculos físicos, es posible que observemos cómo disminuye el alcance de nuestra señal WiFi. Os explicamos algunas ideas para mejorarlo sin grandes complicaciones.

Nivel: Intermedio

Los routers WiFi actuales, y, especialmente, los que entregan las operadoras, son válidos para una amplia mayoría de hogares en cuanto a potencia de señal y cobertura se refiere. Sin embargo, a poco que tengamos un piso medianamente grande, con multitud de obstáculos físicos entre el router y nosotros, o, simplemente, vivamos en una de varias plantas, puede que estos mismos encaminadores nos den multitud de problemas para poder utilizarlos en todas las zonas de la casa. Más adelante os explicaremos cómo montar, para los casos más extremos, repetidores de señal que se encargan de amplificar nuestra señal a distancias donde un único router nunca podría llegar. Sin embargo, hay casos donde los problemas de cobertura no requieren que nos compliquemos tanto, y con solo aplicar algunas sencillas soluciones podemos mejorar la calidad de la señal para que llegue más lejos y cubra zonas a las que antes no llegábamos.
A continuación, os mostramos algunos trucos y consejos para mejorar la calidad de nuestra señal WiFi sin necesidad de tener más que un router, ni invertir grandes cantidades de dinero.

Diagnostica correctamente el problema

Paso 1. Analiza bien la situación

Aunque parezca un poco ridículo, cuando tenemos problemas de cobertura con nuestra red WiFi es importante estudiar exactamente cómo nos está afectando y, sobre todo, cuáles son los lugares más críticos. Es interesante dibujar un plano de nuestra casa e ir visitando cada una de las estancias con nuestro portátil para ir anotando la calidad de la señal que estamos obteniendo en cada lugar.
Para esta tarea tenemos multitud de posibilidades. Desde fijarnos en el indicador de señal y velocidad de enlace que nos muestran los detalles de la conexión de red de Windows, hasta apoyarnos en utilidades como WirelessNetView. Este programa, de menos de 100 Kbytes, nos muestra una lista de las redes inalámbricas detectadas a nuestro alrededor con información interesante sobre ellas. No tenemos más que fijarnos en el SSID de nuestra red WiFi e ir anotando cómo oscila el porcentaje de potencia de señal que llega hasta cada lugar de la casa.
La velocidad no nos importa cuantificarla ahora, pues sabemos que a medida que se degrada la calidad de la señal lo hace la velocidad, y no siempre de manera lineal. A partir de un 40-30% de calidad de señal trabajando con estándares g/n, la velocidad sufrirá constantes oscilaciones y la estabilidad de la conexión se verá comprometida por los constantes reenvíos de paquetes para corregir los errores producidos.
Cobertura WiFi

Paso 2. Posibles fuentes de interferencias

Una vez que tengamos el mapa de cobertura de nuestro hogar y hayamos detectado claramente qué ubicaciones son las más problemáticas, tenemos que fijarnos en los resultados para detectar posibles puntos fatídicos. Si las zonas más afectadas son las que están más alejadas del router WiFi queda claro que es un tema de distancia que tendremos que resolver ampliando o mejorando la señal. Sin embargo, hemos de estar atentos para detectar cifras que se salgan de lo normal.
Por ejemplo, si vemos que en una zona de la casa la señal llega más lejos en una dirección que en la contraria, o que específicamente es muy mala en una habitación que está relativamente cerca del router. Esta clase de comportamientos extraños puede ser debida ainterferencias externas que están perturbando la señal de 2,4 GHz de nuestro WiFi. Los microondas afectan a la banda de frecuencia de 2,4 GHz (suerte que están en la cocina y se usan solo una pequeña parte del tiempo), lo mismo que los dispositivos Bluetooth que tengamos activados cerca del WiFi e, incluso, los teléfonos inalámbricos digitales (DECT). Precisamente, estos últimos son una fuente habitual de problemas (curiosamente más con determinadas marcas, como Panasonic), y conviene tenerlos lo más alejados que nos sea posible del router. Así, un inalámbrico DECT conectado junto al encaminador puede ser la causa de inestabilidades y cortes, especialmente cuando el teléfono inalámbrico esté en uso.
Teléfono inalámbrico Panasonic DECT
Por último, y siempre dependiendo de dónde residamos, podemos estar influenciados por factores externos. Si nuestra casa se sitúa junto a algún edificio oficial, puede que tengamos problemas con las señales WiFi por los inhibidores de frecuencias que se instalan en esa clase de lugares. Lo mismo si estamos muy cercanos a repetidores de telefoníageneradores de energía o rodeados de muchos otros puntos WiFi ubicados en el vecindario. Son casos extremos, pero se dan, y en esas situaciones es prácticamente imposible optimizar la señal por culpa de los factores externos. Solo queda cambiar de banda o de tecnología. Más adelante veremos que cambiando el canal de emisión podemos intentar resolver algunos de estos escenarios con eficacia.

Cómo ajustar el Router

Paso 3. Potencia de emisión

Tras analizar el problema, vamos a comenzar a mejorar en la medida de lo posible el alcance de nuestro router, comenzando por sus ajustes, y siguiendo por técnicas que implican cambiar su ubicación o instalar nuevas antenas. Centrándonos en los ajustes, y aunque no es la panacea, algunos routers WiFi permiten ajustar la potencia de emisión del módulo inalámbrico desde su interfaz de configuración. La utilidad de este ajuste es reducir la intensidad de la señal cuando nos encontramos muy cerca del dispositivo. Sin embargo, según los modelos, puede que este valor no venga ajustado por defecto al 100% de potencia, por lo que modificarlo puede hacernos ganar algo de cobertura de manera tremendamente fácil. Para comprobarlo solo tenemos que acceder a la configuración web del router (metiendo la puerta de enlace en el navegador y usando el usuario/contraseña que indiquen las instrucciones), y buscar en la sección de configuración inalámbrica una opción similar a Transmit Power.
Cobertura WiFi

Paso 4. El Modo de retransmisión

El siguiente ajuste que nos puede ayudar a arañar algunos metros a nuestra cobertura es el tipo de transmisión inalámbrica. Por una parte, podemos plantearnos directamente activar el modo 802.11b, aunque sin llegar a ese extremo, es interesante hacer que el router trabaje solo en el modo que realmente vamos a necesitar, aun a costa de perder compatibilidad con estándares más antiguos. Por ejemplo, si todos nuestros dispositivos soportan 802.11n, lo activemos exclusivamente en la configuración del router.
Otro ajuste interesante requiere comprobar si nuestro dispositivo ofrece banda dual. Aún es poco habitual, y solo lo encontramos en algunos modelos, pero si nuestra unidad (y los portátiles que usemos) permite la transmisión en 5 GHz en lugar de los habituales 2,4 GHz, lograremos cargarnos de un plumazo cualquier problema de calidad de señal producido por interferencias de otras redes o sistemas que funcionen en 2,4 GHz.
También tenemos otros ajustes realmente avanzados como el Fragmentation Threshold o RTS Threshold, que nos permite actuar sobre el comportamiento de la red a nivel de paquete de datos. Sin embargo, cambiar estos parámetros tan solo arañará mejoras en condiciones muy concretas, y las posibilidades de que las cosas empeoren son bastante altas, así que nuestra recomendación es no modificar sus parámetros.
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802.11b, un estándar aún con mucho potencial

Cuando echamos la vista atrás y recordamos cómo hace solo unos años estábamos utilizando redes WiFi 802.11b con una velocidad de 11 Mbps, nos asoma una ligera sonrisa mientras nos damos cuenta de lo mucho que hemos evolucionado si la comparamos con 802.11n y sus 300 Mbps. Sin embargo, el estándar 802.11b sigue utilizándose hoy en día más de lo que imaginamos a pesar de su reducida tasa de transferencia.
Hay varias razones que explican esta situación, pero una de ellas es que permite dar más cobertura inalámbrica que el estándar g/n con un único router y a igual potencia de emisión y antenas, aunque sea a costa de sacrificar la tasa de transferencia. De hecho, mientras que para transferencias internas de equipo a equipo los 11 Mbps máximos que ofrece se quedan realmente cortos, si solo utilizamos el WiFi para navegar por Internet y nuestro router se queda algo corto de cobertura u ofrece una conexión poco estable, una de las primeras soluciones que podemos probar es cambiar el estándar a 802.11b. Si nuestra línea ADSL es de 10 Mbps o menos, no deberíamos notar un descenso de las prestaciones y, a cambio, sí una mejora de la estabilidad y el alcance de la señal en lugares donde el estándar 802.11g/n puede que no llegase bien.

Selecciona el medio óptimo

Paso 5. Localiza los canales ocupados

Antes comentábamos que una de las fuentes de interferencias y bajo rendimiento de un punto de acceso WiFi puede ser la presencia de otras redes inalámbricas cercanas. Si detectamos que estamos operando en un canal de radio muy saturado puede que nuestra señal tenga problemas para llegar a toda la casa, con lo que un simple cambio de canal puede ayudar mucho.
En estos casos lo primero que hay que hacer es escanear el espacio radioeléctrico y descubrir todas las redes presentes y los canales que están utilizando. Para ello, os recomendamos la utilidad inSSIDer. Una vez instalada, nos mostrará un listado con todas las redes inalámbricas detectadas junto a una larga lista de datos avanzados, como los canales de emisión de cada uno de los routers WiFi cercanos.
Cobertura WiFi

Paso 6. Elige el mejor medio

Si nos conectamos a la interfaz de configuración de nuestro router, en las opciones de la red WiFi, junto a valores básicos como elnombre del SSID, deberíamos encontrar un apartado llamado Wireless Channel en el que podemos seleccionar el canal de emisión de nuestra red. En muchos modelos esta opción viene marcada en automático para que sea el router el que detecte sin más el canal menos congestionado y actúe en consecuencia. Sin embargo, no os fiéis de esta función, pues sus resultados en muchos modelos son bastante decepcionantes. Por ello, es mejor seleccionar manualmente nuestro canal de acuerdo con los datos que hemos obtenido en el paso anterior.
Los canales que encontramos en los routers WiFi en Europa van del 1 al 13, que son los que operan entre los 2.401 y 2.483 MHz. El problema es que cada canal tiene un ancho de 22 MHz, por lo que, en realidad, unos se pisan a otros en determinadas frecuencias. Para no complicar las cosas con explicaciones complejas, os diremos que los únicos canales que no interfieren entre sí nunca son el 1, el 7 y el 13. Por ello, deben ser nuestra primera opción siempre que tengamos varios en uso y busquemos alguno que esté libre. En el caso de que estemos rodeados de puntos de acceso WiFi y todos o la mayoría de los canales estén ocupados, tendremos que usar una estrategia diferente, detectando los puntos de acceso más lejanos desde nuestra posición (con menor potencia de emisión) para usar sus canales en nuestra zona.
Cobertura WiFi

La mejor ubicación para tu router

Paso 7. Cuándo debes cambiar su posición

En el Paso 1 dibujábamos el plano de nuestra casa y registrábamos la situación cuarto por cuarto. Pues bien, si retomamos ese plano y nos fijamos en la distribución de nuestra vivienda y la posición que actualmente ocupa el router, quizá salte rápidamente a la vista que no está en la ubicación correcta.
Hay que tener en cuenta que las antenas incluidas por defecto (las MIMO de 802.11n son un caso aparte) son totalmenteomnidireccionales, lo que quiere decir que envían la señal exactamente igual en todas las direcciones. Si tenemos el router en el salón, y esta habitación está justo en un extremo de la casa, estaremos enviando la mitad de nuestra señal al vecino y teniendo problemas para que llegue al extremo contrario de nuestra propia vivienda. En estos casos, hay que buscar una nueva ubicación que reparta de manera más uniforme la señal WiFi. Incluso, si vivimos en una casa con varias plantas, puede que una buena solución pase por colocar el router en una planta intermedia para que la señal llegue tanto abajo como arriba, aunque teniendo en cuenta que justo debajo del encaminador es donde probablemente tengamos la peor calidad de señal.
Casa cobertura WiFi posición router

Paso 8. Coloca tu router con toda precisión

Al margen de lo anterior, y contando con elegir una ubicación centrada en nuestra vivienda, también es importante seleccionar el lugar y los materiales que rodearán al router si la cobertura es un aspecto sensible. Una buena posición puede ser lo alto de un mueble, pues estéticamente se verán poco los cables, y por calidad estamos elevando el emisor para que la señal se reparta de la mejor manera posible. Lo que siempre evitaremos es colocar el equipo en el suelo, dentro de muebles o armarios que lo único que harán será atenuar la señal, e, incluso, en falsos techos. Este último caso, utilizado por no pocos arquitectos de interiores, ofrece una estética perfecta, pero es la mejor forma de degradar la señal de nuestro equipo WiFi.
Por último, habrá que tener en cuenta los obstáculos que rodean al router, pues una pared de ladrillo típica puede atenuar la señal entre 3 y 6 dB según su grosor y material interno. Por ello, cuanto más liberado de obstáculos se encuentre, mucho mejor. Eso sí, las antenas externas deben estar siempre en ángulo de 90 grados respecto al suelo, y nunca debemos dejarlas tumbadas o plegadas.
Cobertura WiFi

Considera la opción de cambiar las antenas

Paso 9. ¿Qué lograrás cambiando las antenas?

Si todo lo anterior no ha logrado resolver nuestro problema de cobertura, antes de llegar a la solución definitiva (montar un repetidor), podemos plantearnos la instalación de antenas de mayor ganancia. Es una opción cada vez menos frecuente, pues actualmente los puntos de acceso cuentan con antenas fijas (no desmontables) o, peor aún, internas. En estos casos no tenemos opción de instalar antenas de mayor ganancia, salvo que seamos muy manitas y nos atrevamos a abrir el router y soldar algunos cables. Aun así, si nuestro encaminador permite desmontar las antenas de serie y conectar otras, lo que conseguiremos es amplificar la potencia de emisión y variar la forma en la que se reparte la señal radioeléctrica.
La amplificación se representa en dBi, y con 8-10 dBi de valor ya estaremos logrando resultados más que palpables. No es una ampliación cara (desde 10 a 15 euros tenemos antenas de razonable calidad), y los resultados pueden ser más que sorprendentes. Para los routers con antenas desmontables, su instalación es tan simple como desenroscar la antigua y enroscar la nueva.
Antena router WiFi

Paso 10. Elige la antena idónea para tu casa

En Internet podemos encontrar multitud de tiendas on-line que nos venden antenas para puntos de acceso WiFi (www.maswifi.com,www.comprawifi.comwww.muchowifi.com, etc.). A la hora de elegir una tenemos que fijarnos en su nivel de amplificación (de 8 dBi en adelante), y, sobre todo, en su tipo. Las que más nos interesarán son las omnidireccionales, que reparten la señal 360 grados, aunque también tenemos las direccionales (yagi, de panel, parabólica, etc.), que envían la señal en una dirección concreta. Para una vivienda, donde nos interesa que la señal llegue a todos los lugares posibles, salvo instalaciones específicas, huiremos de estas últimas y buscaremos siempre una omnidireccional.